Un cielo negro acompaña mi despedida, es un largo y solitario camino el que me espera, existen miradas, todas falsas, llenas de mentiras y vergüenzas. En mi camino veo a un ángel con la pintura de su rostro corrida, con el pelo largo y negro, todo sucio, sus alas están quebradas, se viste con trapos viejos y mira al cielo con envidia, a su lado se encuentra una niña, con la mirada fija hacia delante, no tiene brillo en los ojos, esta descalza y despeinada, de pie, detrás del ángel, al parecer nadie la ve ni siente, y el se encuentra inmóvil, esperando la mirada de los ciegos. Cruce la calle y me quede mirando desde lejos, me senté a ver el espectáculo, pero al parecer todo esta inerte, quieto, solo veo las luces desplazándose sobre la calle, luego de un tiempo se comienzan a juntar las personas alrededor del ángel estático, le lanzan monedas, y el ángel se mueve con gracia y elegancia haciendo reír a todos con sus celebres movimientos, es un lamentable y patético show, pero todos le aplauden y lo miran, casi despectivos, arrogantes, el ángel no los mira, el ángel siempre mira el cielo con melancolía en los ojos, con una serena y placida melancolía, que me llena de una incomprensible felicidad, en cambio la niña ni siquiera tiene un cielo, la niña solo tiene los ojos muertos. Corté una flor del parque, me acerco al ángel y se la lanzo, el me mira y me sonríe, luego cierra los ojos y mira nuevamente su añorado y lejano cielo, su oscuro cielo. Yo me alejo sin poder sentir nada, sin saber que es lo que dejo atrás, sin saber que fue lo que el ángel vio, sin saber nada de aquel miserable ángel en decadencia, me voy sin sentir un respiro, solo miro una vez mas desde lejos, oculto bajo la oscuridad, veo al ángel que se baja de la caja en la que estaba parado, recoge sus monedas y deja mi flor tirada, toma todas sus cosas y las pone sobre un carro, comienza a caminar, ahora su mirada se encuentra perdida, la niña camina siempre detrás de él, nunca a su lado, él ni siquiera la ve, no se si sabrá que esta ahí, ella no lo mira, esta siempre bajo su sombra, esperando una mirada. Caminan hacia un callejón oscuro y lleno de basura donde solo hay una luz intermitente alumbrando, entran en el callejón y se pierden bajo la noche fría y oscura. Miro hacia atrás, donde esta la flor que regale, esta toda pisoteada.
- Sigo mi camino, intento llegar al fin, pero todo en mi esta confuso, aun no olvido, ni quiero olvidar, los sueños que me mantienen despierto; en ellos e bajado por largas escaleras conversando con quien no puedo ver el rostro; en ellos me hablan los que no tienen voz, me susurran al oído y me dicen que todo esta perdido; en ellos me encuentro solo, viendo como mi vida se vuelve felizmente vacía, cuando lo que amo me sonríe por primera vez. Es un sueño que se va repitiendo en distinto matiz, y es el que me acompaña en las largas y solitarias noches bajo el cielo negro, en donde todo lo que busco se encuentra en una mirada y en una voz, y por la cual no duermo, y por la cual no despierto, por la que se me hace interminable este camino al fin.
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